El poder de la pasión

El poder de la pasión, o ¿Qué es la pasión?

Empiezo con una pregunta que nadie está obligado a contestar.
Una carta que se escribe para que no la lea nadie ¿tiene algún sentido?
Hay muchas que una vez escritas, o como un niño sin contaminar diría, “escribidas”, serán rotas, y es que quizá no tuvieran otra intención en sí mismas más que esa, ser escritas, porque el alma a veces necesita que salgan cosas y se depositen en un papel y vistas así como letras dejan de parecernos sentimientos y hemos logrado lo que pretendíamos, que dejen de molestarnos, dominarnos o enloquecernos.
Cuando el amor sencillo, la admiración y cosas inocentes se trasforman en pasión y aun se puede decir más: “Pasión”, entonces nos vemos obligados a parar y hacer lo que se deba; Primero ¿Qué es pasión? Yo creo que sufrimiento, pero para eso hay diccionarios que lo saben todo, miremos.
Encuentro muchas definiciones de pasión casi todas dicen lo mismo, yo voy a elegir cuatro:

1ª Sentimiento muy intenso que domina la voluntad y puede perturbar la razón, como el amor, el odio, los celos o la ira.

2ª Sentimiento de amor muy intenso manifestado con gran deseo sexual.

3ª Afición o inclinación viva por alguien o algo: “Siente pasión por la música” “Siente pasión por los animales” etc.

4ª Sufrimiento muy intenso, y hace mención al padecimiento de Jesucristo desde su detención, hasta su muerte en la cruz.

Para recordar de que hablamos “Pasión”. De ese sentimiento del ser humano que tantos problemas nos causa.
Si llega a ser tan intenso que domina la voluntad, es negativo por sí mismo, la voluntad debe ser patrimonio privado, es el propio ser el que debe manejar su voluntad, ni los sentimientos pueden hacer que nos movamos según soplen como si de viento se tratara.
Si además la pasión puede perturbar la razón… Razón de más para apartarlo de nosotros, pues sin razón o con ella alterada somos hojas secas en manos del viento.
Los celos como sentimiento hacen que el amor se vuelva “fago citador” se quiere engullir al amado. No es deseado por tanto ser amado apasionadamente.
El odio trata de anular todo lo que se le pone enfrente, no existe nada más que su propia esencia, y no respeta nada.
¡La ira! ¡Quitarme la ira de en medio, por dios no me dejéis sentir ira, que pueda tener paz, que mis días estén rodeados de amor, sencillamente amor.
¿Qué puede ser el deseo sexual sentido con pasión? Si nos atenemos a lo visto, un deseo de comerse al otro de hacer que desaparezca, por las razones que la pasión impone, porque el padecimiento de sentir así no nos deja ser libres, es más nos hace culpables y a nadie nos gusta sentir culpa, por eso terminamos haciendo culpable de nuestro sufrimiento al otrora objeto de nuestra pasión. Y una medida para sanar es comérnoslo, puede cada cual poner lo que mejor le guste, esto son preguntas para el corazón, que nadie espera respuesta de ellas.
Ha habido grandes pasiones que han llevado a la historia a sus protagonistas, y escritas quedan para la posteridad, ya son inmortales: Romeo y Julieta, Goethe y Bettina, Calisto y Melibea y tantos inmortales, que preguntados quizá no hubieran querido serlo.

Recuerdo en este momento aquel cuento del maestro que le decía al alumno que había que huir de las pasiones, que estas son el viento que zarandea una bola en la que estamos agarrados pero esta bola está sujeta por una cadena y que cuanto más alto subamos por la cadena menos seremos movidos por las pasiones y más por la tranquilidad, por la paz y por el bien estar de una existencia tranquila, con amor, el amor que se puede sentir por todo lo que nos rodea, sean animales cosas o personas, somos tan grandes y tenemos tanto amor que todos caben en nuestro corazón.
Para esto debemos habernos hecho mayores, y eso significa que ya no somos jóvenes; es una suerte para nosotros, a los jóvenes no les resulta tan fácil entender esto, acordémonos de nosotros mismos tiempo atrás. Claro escribo así porque no soy joven, quizá los que como yo no lo sean tampoco, podrán entender cuál es mi pensamiento y que es lo que trato de decir en este sin decir diciendo en el que últimamente se han convertido mis escritos.

Seguro que aunque cartas sin contestación, ya que no la espero, seguiré escribiendo los sentimientos que me aduzcan en cada momento, y ojala que no me falten las ganas de hacerlo. No importa si bien o mal, no quiero hacerme inmortal por lo tanto menos mal que este escrito no vale para entrar en la inmortalidad.

Arévalo 21-01-2012

Elisa

 

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About elichenca

Soy una persona tranquila, me gusta salir a pasear por el campo, hacer fotografías, montar en bicicleta, nadar. Una de mis aficiones es la lectura, y me gusta escribir. Me gusta reunirme con los amigos para charlar tranquilamente al amor de la lumbre, si no hay lumbre, cualquier otro sitio es bueno. Me gusta pensar que dentro de mi hay un eje diamantino, que hace que me mantenga firme y erguida para que cualquier cosa que sobre mi caiga, no me haga tambalear. Esta es una idea de Ángel Ganivet, que leí hace mucho tiempo, me ayuda en el diario vivir. Elisa
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One Response to El poder de la pasión

  1. choni dice:

    Pues si Elisa si, que razón tienes, yo sin pasión creo que no podría vivir, yo pongo mucha pasión y entusiasmo en lo hago ,(en la mayoría ) otra cosa luego es, obtener los resultados que deseas, Un beso.

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